La dietas

jueves, 18 de febrero de 2010

Ayunos de Jugo y Caldo

Ayunos de Jugo y Caldo

Cómo comenzó:

La gente ha ayunado desde tiempos bíblicos como acompañamiento de las reflexiones religiosas. Los ayunos modificados de líquidos han sido populares desde hace tiempo, aunque parezca increíble.

Duración:

De un día a una semana.

Qué beber:

Jugo de fruta ilimitado o caldo solo, además de té y agua.

Ventajas:

Algunas personas que siguen la dieta han reportado una agradable sensación de vitalidad. "Durante un ayuno, la insulina cae, la adrenalina sube y usted siente que su energía está bombeando," explica el Dr. Blackburn. Y la preparación de alimentos es mínima.

Quienes ayunan muchas veces se sienten alentados por su éxito a corto plazo en controlar los alimentos. "Las señales de hambre lo hacen sentir delgado," dice Wadden. La fuerza de voluntad puede incluso desarrollar hábitos alimenticios más controlados.

Desventajas:

El ayuno durante 12, 24 horas o más puede ocasionar mareos y fatiga. Y cuando su cuerpo reacciona a esta privación extrema, quema la menor cantidad posible de calorías, reduciendo la velocidad de su metabolismo.

Algunos expertos dicen titubeantes que es correcto realizar un ayuno de 24 horas al mes, siempre y cuando usted no sufra de problemas médicos serios, tales como diabetes o hipertensión. Ayune un día en el que no planee realizar ningún ejercicio ni se encuentre bajo tensión mental, ya que su sistema no estará operando a toda velocidad. Evite la cafeína y el alcohol, los cuales pueden deshidratarlo. Rompa el ayuno con un alimento ligero, tal vez un pan tostado o panqué inglés con queso fresco o yogur, además de una pieza de fruta.



Bajar y mantener el peso


Bajar de peso es difícil, pero más complicado resulta mantenerse una vez que se han perdido los kilos de más. El éxito del tratamiento del sobrepeso a largo plazo no depende solamente de cumplir con una dieta hipocalórica, sino fundamentalmente de cambiar nuestros hábitos de vida para que el esfuerzo realizado persista durante toda la vida ; sin embargo es generalizada la idea de que utilizando vías más rápidas y fáciles para perder peso se logran los mismos resultados en poco tiempo. Es verdad también que en poco tiempo utilizando estos métodos se recupera rápidamente el peso perdido.

Durante la época previa al comienzo de la primavera es cuando más se recurre a dietas de moda. Y muchos pacientes obesos o con sobrepeso que tal vez fracasaron con planes alimentarios realizados por un profesional se ven atraídos por estas dietas prometedoras, medicamentos u otros métodos no convencionales promocionados por los medios de comunicación.

¿Por qué fracasan los tratamientos para bajar de peso?

Existen múltiples autoexcusas por parte del paciente y mucha falta de comprensión por parte del médico a cargo del tratamiento. Es común que el paciente atribuya su exceso de peso a una mayor ”asimilación” de lo que come con respecto a otras personas. Este concepto es erróneo teniendo en cuenta que la absorción de energía de los alimentos que ingerimos es similar en casi todas las personas.

Otra excusa frecuente es que se adjudique la ganancia de peso a problemas glandulares, pero muchos estudios demostraron que sucede en un pequeño porcentaje de la población: muchos dosajes de hormonas tiroideas se realizaron en pacientes obesos y dieron resultados normales.

Muy frecuente también es la poca percepción de la cantidad de comida o calorías ingeridas. Generalmente se subestima, no se puede valorar realmente lo que una persona come, siendo esto una apreciación subjetiva. Otras veces no es que la persona coma demasiado, sino que la actividad física que realiza es escasa.

¿Cómo puede resultar beneficioso un plan de alimentación no sólo para bajar de peso sino también para mantenerse?

La dieta a realizar debe ser hipocalórica en un primer momento. Si el déficit de calorías se mantiene a lo largo del tiempo se logra una pérdida de peso que dependerá del grado y de la duración del tratamiento. Una vez producido el descenso de peso es habitual que se produzcan estancamientos en el descenso lo que deberá ser manejado por el médico a cargo con variaciones dentro de la dieta. El mantenimiento una vez logrado el peso saludable no será una dieta hipocalórica estricta, sino una dieta normocalórica, siendo fundamental un cambio en los hábitos alimentarios y en el estilo de vida, manteniendo ciertas pautas como consumir poco alcohol, pocos azúcares, bajo en grasas, consumo de productos de confitería en forma ocasional.

Aprender a conocer las calorías de ciertos alimentos colabora con el mantenimiento de peso: por ejemplo pensar que si se consumen frutas en forma desmedida no afectará el peso es en parte un concepto erróneo. Algunas frutas tienen 10% de su peso en azúcar como la naranja, y otras como la banana tienen 20% de su peso en azúcares.

Otro alimento que muchas veces genera confusión es el arroz: tiene el mismo valor en calorías que las pastas. También las galletitas (aún las de agua) tienen más calorías que el pan y el pan negro tiene igual cantidad de calorías que el pan blanco.

Para mantener el peso también se deberán respetar los horarios de las ingestas y la repartición de las mismas de la manera más equilibrada posible . La mayor cantidad de la ingesta se deberá realizar por la mañana, repartiendo en 5 o 6 comidas para evitar los períodos prolongados de ayuno.

Aprender la distintas maneras de cocción de un alimento también ayuda al mantenimiento de peso . También es útil que se anote lo que se come diariamente para que el mismo paciente reconozca si come entre horas o la cantidad. Por último el mantenimiento de peso podrá ser exitoso si se mantiene una actividad física adecuada y sin interrupciones.

La obesidad debe ser considerada una enfermedad crónica y por lo tanto tendrá recaídas, por lo cual las variaciones de peso serán comunes y lograr el mantenimiento de un peso saludable sin fluctuaciones es en definitiva el objetivo deseado.

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